¡Quiero escapar del entrenamiento de princesas!

Capítulo 5: No pude escapar.

Me trajeron de regreso.

Más bien, me llevaron de regreso al Palacio Real ya que las preparaciones casi ya habían terminado.

Mientras lloraba suavemente en desesperación, Clark-sama se sentó a mi lado y acaricio mi rodilla. ¡Oye, no me acoses sexualmente durante toda esta confusión!

—Letty, arruinaras tu lindo rostro si lloras tanto.

¡Son tus acciones las que me hacen llorar, sabes!

—Quiero ir a casa…

—Eso es imposible.

Acarició mi cabeza mientras decía, “lo siento”. No debería ser “lo siento”, si no, “te dejare regresar.”

Clark-sama tiro de mi mano mientras lloraba y comenzó a caminar. ¿Dónde me está llevando? No me digan que es una boda anticipada…

Sin importar cuando me resistiera, el fácilmente me arrastró.

—Mira, Letty.

Renuentemente mire como me habían dicho.

—Hay…

—Si.

—Hay un río…

En el jardín del palacio había un pequeño río, fluyendo. Incluso podías ver peces nadando en él.

—Hice uno.

¡Quieres decir que lo hiciste con dinero…!

‘¡Como se puede esperar de la poderosa realeza!’ Pensé, pero no es que lo odié.

—Te gustan los ríos ¿Verdad? Aquí podrás pescar también.

Es verdad que me gustan los ríos. También es cierto que me gusta pescar. De hecho, lo amo.

—Es bueno que hagas las cosas que te gustan de ahora en adelante. Aunque tendrás que hacer un poco de diplomacia, no tendrás que hacerlo tanto. Además, no habrá más entrenamiento de princesa.

Se había comprometido tanto. ¿Pero la Reina me permitiría a hacer eso?

—Estará bien, no dejare que nadie diga lo contrario. Ya que obtuve permiso de manera apropiada.

—¿De quién?

—Su majestad el rey.

—¡Hieee!

Inconscientemente deje salir un sonido estúpido

—Si le digo a todos ‘Ya que no me voy a casar con nadie además de Letty, si ella fuera a escapar, tal vez yo no querría tener hijos,’ ellos accederán fácilmente.

La gente llama a eso amenaza.

—Así que casémonos. No es una mala idea, ¿Verdad? Puedes vivir una vida pacífica en lugar de convertirte en la esposa de algún noble. De todas formas, te tendrás que casar con alguien algún día, así que solo hazlo con este buen espécimen que tienes aquí mismo.

El es la causa de mi deuda incontrolable.

Observé su rostro mientras se acercaba. Hermoso de mirada serena. Mirando su cabello mientras se mueve con la briza, sin saber porque, estuve de acuerdo, pensando. ‘Ya veo, el definitivamente es como un príncipe.’

—¡Pero no es porque me haya conmovido tu amabilidad!

Cubrí sus labios que se acercaban a una pulgada de distancia.  Hizo una mueca rencorosa por alguna razón. Más bien, debería ser yo quien hiciera esa expresión. 

—… ¿Qué es lo que no te satisface?

Removió mi manos de sus labios.

—Casarme con un miembro de la realeza.

—Tendrás que soportar eso.

—No.

Aun sin querer darme por vencida, negué con la cabeza, y Clark-sama dejó escapar un suspiro.

—Leticia, lo siento.

Mientras decía eso, Clark-sama me tomo en brazos y me llevó al interior del castillo.

Tenía un mal presentimiento sobre esto.

—¡Bájame!

Forcejeé en sus brazos todo lo que pude, pero no fui un reto para él. ¡Esto es frustrante!

Así, fui llevada a una habitación en lo profundo del castillo.

—Letty, te quedarás aquí hasta que las preparaciones de la boda estén completamente finalizadas.

Clark-sama dibujó una sonrisa en su hermoso y brillante rostro, mientras despiadadamente cerró la puerta.

Inmediatamente trate de abrirla.

—¡N-no se abre…!

Así Leticia, la hija de un duque, de 17 años. Por primera vez en su vida, estaba bajo arresto domiciliario.


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Traducción: Akari